NUESTRO CAFÉ

Corría el año 1953. Benito Pera invierte todos sus ahorros en la “Industria del caffè Pera Benito”. Desde el puerto de Génova, el café llega a la torrefacción de Alessandria. Encima de la torrefacción, la vivienda: una vida entre la casa y la tienda; y en la empresa, toda la familia, con los hijos pequeños jugando entre los sacos de yuta y desempeñando pequeñas tareas para ayudar a los mayores. En la memoria se mantienen los recuerdos del café verde, los enormes sacos descargados del camión, con nombres exóticos: Santos, Java, Angola Ambriz AA, y el aroma fuerte que impregnaba la ropa.


La historia del café Pera es la historia de una pasión impresa en el ADN de una familia y transmitida a todos los colaboradores. Es una mezcla irrepetible de ánimo y de conocimientos que marca la diferencia del producto y señala las etapas de un recorrido de innovación.

Porque todo se realiza en pos de la calidad: desde la selección de la mejor materia prima a la producción de las diferentes mezclas, pasando por el proceso de tostadura, donde se concentra toda la historia de Pera, inaugurada con las primeras tostadoras de leña, un auténtico rito que requería una gran maestría.


ALGUNOS DATOS SOBRE EL CAFÉ

Los granos de café se pueden diferenciar en dos grandes variedades:

CAFÉ ROBUSTA

Es un tipo de variedad originaría de África Central que, al crecer en zonas secas, es poco digestivo, tiene un gusto final amargo, con mucho cuerpo y poco perfumado.

CAFÉ ARÁBICA

Esta variedad es más cara y apreciada. Originaria de Etiopía, la planta crece entre 500 y 2.400 metros de altura. Es una bebida más aromática y suave al paladar, y también es más digestiva.

HISTORIA DEL CAFÉ

La leyenda dice que un aldeano “Kaldi” se dió cuenta del extraño comportamiento de sus cabras después de que habían comido la fruta y las hojas de cierto arbusto. Las cabras estaban saltando alrededor muy excitadas y llenas de energía. El arbusto del que Kaldi pensó que sus cabras habían comido las frutas tenía como frutas parecidas a las cerezas. Entonces Kaldi decidió probar las hojas del arbusto y un rato después se sintió lleno de energía. Luego fueron los árabes lo que descubrieron los beneficios de éste, y lo procesaron. 

HISTORIA DEL ESPRESSO

En 1901, Italia, Luigi Bezzera busca la forma de preparar un café más rápido para acortar las horas de descanso de sus empleados. Es así como decidió añadir más presión a su máquina, logrando un sabor más intenso en una mejor extracción del café, llamándola después “Espresso” por la rapidez.